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MANIFIESTA HECHO EN COLOMBIA

Manifiesta- Hecho en Colombia es el lugar donde 14 excombatientes asociados en la Cooperativa Tejiendo Paz encontraron una fuente de trabajo digna, al tiempo que los 23 asociados reciben beneficios, pues en el modelo de Alianza solidaria sobre el que nos movemos el 50% de las ganancias son para la cooperativa. Es así como demostramos que la reincorporación es posible, y que el sector privado y los jóvenes somos actores de este proceso, impulsando el desarrollo y siendo ejemplo para poder avanzar en la construcción de Paz. Esto último al ser también puente con la sociedad civil, siendo cada prenda una prueba de reconciliación ante un país tan polarizado como Colombia. Con Manifiesta se reconstruyen confianzas y superan estigmas que se tienen ante esa población, al tiempo que al ser una oportunidad de comercialización que resalta su historia de vida y su voluntad de cambio es una esperanza en medio del incumplimiento del Acuerdo, y una garantía para continuar en el proceso de reincorporación.
Al momento, Manifiesta es la única alianza comercial con la que cuenta la cooperativa, de manera que las otras entradas económicas no son constantes, y en su mayoría son servicios de maquila, lo cual no permite resaltar el valor histórico de su trabajo.
Ahora, se ha evidenciado un proceso de aprendizaje relevante que se refleja en la calidad ascendente de nuestros productos, que sin importar que sean confeccionados por personas con limitaciones físicas demuestra su compromiso con la producción y dejar en alto su trabajo.
Este compromiso está alentado por los hijos e hijas de la paz, quienes son la motivación principal, y por quienes todos trabajamos en conjunto para que tengan un futuro diferente al de sus padres.
Aunque en el Acuerdo de Paz lo referente a reincorporación económica ocupó menos de seis páginas, la Implementación del mismo nos ha demostrado que para una paz estable y duradera es fundamental una reincorporación efectiva, la cual pasa por generar oportunidades laborales a los 13.000 excombatientes de FARC, quienes decidieron engrosar las filas de esta guerrilla antes las nulas oportunidades que les ofrecía el campo colombiano.
Por eso desde Manifiesta generamos inclusión al mercado laboral de una población que es estigmatizada por haber empuñado las armas, sin tenerse en cuenta que muchos de ellos no contaron con los privilegios que tienen los jóvenes en la ciudad.
Generamos empleo y somos un motor que impulsa su formación técnica en temas como: costura, patronaje, comercialización, entre otros, y así brindamos la mejor oportunidad para reducir desigualdades y brechas en su acceso, lo cual impacta en mejores condiciones de vida, y por lo tanto en la reducción de la pobreza; Desde 2017 hemos generado ingresos adicionales a los excombatientes y también a su núcleo familiar, a través de una estrategia que les permite acceder a otras entradas económicas, reconocer sus tiempos y dinámicas cotidianas, especialmente de las mujeres gestantes y lactantes.
Finalmente, tenemos el real interés por ser una empresa sostenible, y reconocemos el esfuerzo que esto implica, por lo que hemos decidido escoger insumos que reduzcan nuestra huella de carbono y utilizar tela con imperfectos que de otra manera sería quemada o desperdiciada, pone en evidencia una conciencia ambiental que se transmite a nuestros clientes.

TOLIMA
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ICONONZO

Manifiesta surge a mis 22 años, es decir que para mi generación el Acuerdo de Paz que se negociaba en Cuba iba a ser la primera vez de poder tener un día en paz. Añoraba esos días. Por esto junto con mis amigas decidimos defender el Acuerdo haciendo pedagogía para la paz e invitando a las personas a rodearlo. Después del plebiscito, pese a la desesperanza me decidí que nuestra pedagogía por la paz no terminaba ahí. Sabíamos que eran más de 10,000 exguerrillerxs que dejaban las armas y que se enfrentarían a la realidad de un mercado laboral agreste y de un país polarizado. Así que aunque sabía que era una ayuda pequeña frente al reto que significa generar oportunidades para tantas personas, decidí juntar mis pasiones: la moda y la paz, creando una marca de moda que sería la herramienta para generar trabajado decente a mujeres y hombres firmante de paz que escogieron la costura y la confección como nueva vida.
En el año 2017 tuve la oportunidad de viajar a Mesetas, Meta donde se lideró la dejación de más 7000 armas y al conocer a los excombatientes me di cuenta de una verdad que quizás se dice a gritos, pero mi fue reveladora. Cuando se les preguntaba las razones de su ingreso a una guerrilla, muchos de ellos contaban la pobreza y pocas oportunidades existentes en las zonas donde vivían, muchas de ellas con poca presencia estatal, cero opciones de empleo y educación decentes. Esto me impactó profundamente, ya que había una alegría de comenzar una nueva vida pero muchísima incertidumbre sobre cómo se iba a dar ese paso.
Es así como Manifiesta un emprendimiento pequeño que tenía mientras era estudiante da un salto para aportarle a la paz. Aunque muchas personas me decían que estaba haciendo un suicidio comercial al decidir que iba a trabajar solo con exguerrilleros, y que nadie iba a querer ropa producida por ellos ya que la polarización del país era tan alta, eso no nos frenó. Nosotras como mujeres jóvenes colombianas nos convencimos que las prendas podían enviar mensajes de paz y reconciliación, y que todos merecíamos segundas oportunidades.

Además, cabe resaltar que este emprendimiento es impulsado 100% por mujeres menores de 26 años colombianas que estudiaron carreras de ciencias sociales. Esto ha servido para imprimir un carácter altamente social al negocio, que fue impulsado también después de leer una impactante encuesta que le hacían a empresarios del sector privado a vísperas de firmarse el Acuerdo de paz donde la mayoría se mostraba apático ante la pregunta de si contraría a exguerrilleros y aquellos que decían que sí lo harían, lo aceptarían bajo la condición de recibir beneficios tributarios. Es decir, el sector privado desde antes de que iniciara la reincorporación ya se mostraba esquivo con estas 13000 personas que iban a dejar las armas.

Colombia y el mundo están transitando a comprender las formas de consumo y de producción como decisiones sociales y políticas relevantes que son motores de transformación. Manifiesta responde en diferentes aspectos a ese tránsito.
Incentivar la producción nacional, reducir la huella de carbono en transporte y utilizar tela con imperfectos que de otra manera sería quemada o desperdiciada, pone en evidencia una conciencia ambiental que se transmite a nuestros clientes, a quienes hacemos partícipes de estas decisiones en nuestra producción.
Trabajar bajo un modelo de alianza solidaria con la Cooperativa Tejiendo Paz, resultado del Acuerdo de Paz, conformada por personas que antes empuñaron armas y ahora manejan máquinas de coser, resulta en un proceso de inclusión y reducción de desigualdades en tanto nos construimos como fuente de trabajo decente, centro de aprendizaje y vitrina comercial para llevar su mensaje de Paz y voluntad de cambio a todo el país, al tiempo que representamos un ingreso individual a quienes trabajan allí, somos fuente de bienestar colectivo para la cooperativa en tanto nuestras ganancias, así como la inversión inicial, está en porcentajes iguales .
Finalmente, cada una de las prendas y nuestra estrategia comercial y comunicativa está dirigida a una toma de conciencia sobre los esfuerzos en la implementación del acuerdo, sus avances y el compromiso que como sociedad civil, jóvenes, mujeres y sector privado debemos asumir en la construcción de paz, porque aportar a este proceso es posible desde el acto cotidiano de comprar y desde el apoyo en la generación de trabajo decente.
En 2018 arrancamos con una inversión inicial de 60 USD, a los seis meses, luego de 5 producciones, las ganancias eran 13 veces este valor, y pasamos de emplear de 4 a 10 excombatientes. Al año las ganancias fueron multiplicadas por 60 y el ritmo de producción se ha triplicado, lo cual nos ha llevado a ampliar nuestra oferta de productos, mejorar la calidad de los iniciales, de manera coordinada definir el valor de su mano de obra, e impulsar nuestra estrategia gráfica y de mercado. Hasta la fecha hemos enviado prendas a todo el país, con más de 8000 prendas confeccionadas.
En estos años de trabajo hemos llegado a la prensa nacional e internacional, con nuestras PAZarelas, hemos llevado nuestro mensaje de paz, reconciliación y desarrollo de la producción nacional. También logramos ser la empresa que tiene el récord por cerrar el trato más rápido en el reality Shark Tank, en el cual participamos en el año 2021 para buscar financiación para nuestro negocio social.
Estamos seguras que los esfuerzos dedicados al crecimiento de nuestra producción con menores impactos negativos al ambiente, el mejoramiento de nuestros productos y condiciones dignas de trabajo son recompensados y nos llenan de satisfacción al ver que somos una segunda oportunidad para quienes decidieron dejar las armas, y ahora confeccionan un mensaje de paz a través de prendas que son usadas tanto por Juliana Ortiz, primera dama, como por Victoria Sandino, congresista de FARC. La moda es el camino que escogimos para transformar imaginarios, desarrollar nuestra industria nacional, generar empleos decentes y construir Paz.

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Lo que nos han demostrado estos últimos 3 años en nuestro emprendimiento es que siempre la realidad supera nuestros sueños. Cuando comenzamos, llenas de expectativas y nervios, y con solo 320.000 pesos (lo que había en bolsillos de estudiantes de universidad pública y de excombatientes de las FARC) nuestro sueño era vender esas primeras 30 prendas que confeccionamos. Las vendimos tan rápido y el apoyo de las personas fue tan especial, que cumplimos nuestro sueño. Después, nos convencimos que la ropa podía construir paz. Ante tantas personas incrédulas de los beneficios del Acuerdo firmado, nos fijamos el sueño de demostrar la voluntad de paz firme de los exguerrilleros con los que trabajábamos y convencer a los incrédulos que este proceso valía la pena. Ese sueño lo cumplimos en 2019 haciendo el primer desfile de modas que en la historia se ha hecho en el Congreso de la República y el primer desfile que se ha hecho en la Plaza de Bolívar en Bogotá, llegar a estos espacios nos llenó de motivos para seguir. Después, sin proponerlos recibimos una solicitud por parte de los exguerrilleros con los que trabajamos que cumplió un sueño que no sabíamos que teníamos: demostrar que la reconciliación era posible pero dentro de nuestro proceso productivo. Ellos nos preguntaron si habría forma de ampliar el rango de impacto de nuestro proyecto, ellos querían que en Manifiesta también trabajaran personas víctimas del conflicto armado. Por eso desde 2020 trabajamos también con personas que son familiares de soldados asesinados durante la guerra, demostrando que el perdón puede darse y podemos llevar un mensaje de paz intrínsecamente cosido en cada puntada de las prendas que vendemos. Pues personas que usualmente se nos has mostrado como actores contradictorios, trabajan juntos en el mismo proyecto.
Ahora en 2021 nuestro sueño es crecer todo lo que podamos para generar la mayor cantidad de empleos para la población con la que trabajamos. Para la mayoría de empresas el sueño es crecer para generar utilidades, ¿para nosotras? Tener la mayor cantidad de pedidos y ventas que nos permita contratar a cada vez más personas generando empleos decentes que alejen a las personas de la pobreza y sobre todo, de los ciclos de violencia que en Colombia a veces parecieran no tener fin.

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